Si a día de hoy existe un deporte de moda, se llama Pádel. Sin lugar a dudas esta disciplina deportiva está en su punto más álgido en los últimos años y cada día cuenta con más adeptas.
Como cualquier actividad o disciplina deportiva, aunque no se trate de una de las más exigentes, por supuesto que puede ayudarte en tu propósito de quemar calorías.
El Padel es un deporte estupendo de todas las edades pueden jugar con el mismo entusiasmo y, cualquiera, independientemente de su nivel de habilidad , puede divertirse y mejorar su estado físico con este deporte.
La verdad es que esta disciplina me ha sorprendido gratamente, porque además de no ser un deporte demasiado exigente técnicamente (a nivel de iniciación), es perfecto para empezar a practicarlo a cualquier edad y sin necesidad de tener un "físico portentoso".
Con esto quiero decir que os animo a todas a probarlo, si es que aún no lo habéis hecho, porque os aseguro que además de ser un "conector social" perfecto, ya que se juega en pareja y normalmente con rotación, casi seguro que os engancha rápidamente.
Personalmente pienso que no hay nada más satisfactorio que llevar una vida saludable y dinámica, al mismo tiempo que disfrutas y te diviertes .
Se estima que en la práctica de una hora aproximadamente de pádel se pueden llegar a quemar unas 700kcal, jugando a un nivel medio de intensidad. Teniendo en cuenta que los partidos de pádel generalmente suelen ser de una hora y media, podemos quemar unas 1000kcal por partido sin problema.
Por supuesto, estos datos siempre son generales y orientativos. No podemos particularizar porque en cada caso va a depender de factores personales, pero sí que nos puede servir para tener una idea orientativa al respecto.
Por supuesto que toda actividad física quema calorías pero, como bien sabemos, esto no significa exactamente que adelgace, aunque comúnmente lo digamos así.
El deporte, sea cual sea la disciplina, siempre tiene que ir acompañado de una dieta adecuada a nuestro objetivo. Si nuestro propósito, en este caso, es bajar de peso deberemos seguir una dieta hipocálorica que nos permita que el balance diario final sea de déficit calórico.
El padel se caracteriza por movimientos rápidos y explosivos, muy parecidos a los del tenis. Arrancadas veloces aseguran en muchas ocasiones llegar a bolas cercanas a la red o llegar atrás para defender la pared. El contexto varía constantemente lo que obliga al jugador a adaptarse a las distintas situaciones de juego en función del golpeo del rival, la posición del compañero, etc. Las principales aptitudes que se pueden entrenar, sobre todo a nivel amateur son:
La fuerza explosiva, especialmente del tren inferior. Se define como la mayor fuerza realizada en el menor tiempo posible, en el caso del padel con desplazamiento. Las lesiones más frecuentes de este deporte vienen por un déficit de este tipo de fuerza. Trabajarlo es importante para llegar a cualquier punto del campo ya que uno de los posibles objetivos del rival es buscar aquellas zonas del campo libre de defensa.
Tonificación muscular. Un buen tono muscular, tanto en segmentos superiores como en inferiores, es la base de una buena técnica. Hay situaciones del partido que demandan un fuerte golpeo que haga rebotar la bola lo más lejos posible de la pared contraria para desajustar a los contrincantes.
Imprescindible, la técnica. Múltiples ejercicios para mejorarla que podrás practicar de forma individual o acompañado. El saque, la recepción, el golpeo, el revés… Son muchas las opciones a trabajar aunque la mejor manera de mejorar es partida a partida.
La resistencia también juega un papel importante en este deporte. Aunque no sea un ejercicio de larga duración sí puede decantar el partido hacia un lado u otro. Estar al 100% en cada set dependerá de tu aguante a la fatiga ante esfuerzos de corta duración. El entrenamiento aeróbico no debe faltar en tu rutina.
Puedes completar el trabajo en el gimnasio o en la propia pista de padel. Para aquellos que deseen lo primero, algunos ejercicios recomendados son la arrancada olímpica, el levantamiento con kettebell , press de banca disminuyendo el peso progresivamente… Lo más funcional es entrenar a pie de pista con ejercicios pliometricosMultisaltos, saltos a la comba, saltos a un cajón, saltos entre aros, saltos con escaleras, etc. En el siguiente vídeo podéis observar un ejemplo de entrenamiento pliométrico combinado con coordinación, una estupenda forma de trabajar dos aspectos predominantes en el padel.
Las dos opciones para este tipo de trabajo se encuentran entre el propio peso corporal o con mancuernas. El número de repeticiones no debe ser inferior a 12 ya que se estaría trabajando la hipertrofia. Los movimientos rápidos del padel necesitan una cierta fuerza muscular pero que sea efectiva, es decir, no nos vale de nada aumentar nuestra sección muscular siendo incapaces de transmitir esa fuerza a la bola. Las flexiones o sentadillas son algunos ejemplos pero el más útil puede ser el entrenamiento funcional. Usar estos ejercicios de TRX o algún material similar te ayudará a desarrollar tu tono muscular de una manera eficaz para el padel.
Lo primero que debes conocer es la técnica de cada golpeo en este deporte. Una vez asimilada solo queda mejorarla. Los cestos son un medio muy utilizado en el padel, cuyo objetivo es enfocar la trayectoria de la bola para colarla dentro del mismo. Un compañero que golpee hacia el lado que deseas también te hará mejorar. Otra opción es trabajar los distintos puntos de impacto de la pala, para mandar de una forma u otra la pelota al campo contrario. Puedes entrenar de forma aislada cada situación (saque, mate, passing…) o globalizada combinando distintas facetas del juego. Aunque, sin duda, el mejor entrenamiento es la práctica regular.
Debe desarrollarse siempre paralelamente el tono muscular. Dependiendo de las necesidades individuales se incidirá más sobre una intensidad u otra. El peso determina en muchas ocasiones las aptitudes anteriores, por lo que necesitarás una pérdida de grasa para ganar ventaja en esta modalidad (75% de la frecuencia cardíaca máxima). En caso contrario, bastará con un entrenamiento a intensidad media un par de veces a la semana aguantando más de 30 o 35 minutos cada sesión.