Desde hace unos años la práctica del running, footing o correr se ha convertido en algo más que una moda, dado que cada vez más personas se apuntan a realizar este deporte al aire libre por los múltiples beneficios que aporta para la salud.
Si eres de las que te gusta correr pero no entrenas de manera específica para una carrera, quizá te interese saber algunos trucos para añadir intensidad a tus salidas de running. Como un plus para acabar con buenas sensaciones.
Muchas corredoras solo salen a trotar un rato, pero al cabo de los días, esto, puede convertirse en algo aburrido. Por eso, meter algo de intensidad a la carrera es una buena forma de variar. Aquí os dejo tres formas de añadir intensidad a tus salidas de running:
La más fácil y por la que deberías empezar es acabar tu salida con un sprint final de 1-2 minutos. Haz tu salida de running como siempre, pero en los últimos minutos, aumenta la velocidad. Poco a poco puedes ir aumentando ese tiempo, haciendo más intensos hasta los 5-10 últimos minutos.
Otra forma muy divertida y fácil de aumentar la intensidad es haciendo cambios de ritmo, más conocido como fartlek. Hay muchas formas de hacer fartlek, pero podemos empezar haciendo 1 minuto de cambio de ritmo por cada 3 minutos de trote.
La forma más específica y directa para añadir intensidad a la carrera es haciendo series. Corriendo así, nos olvidamos de salir a trotar, excepto los cinco primeros minutos de calentamiento. Hacer series es centrarse en correr siempre rápido. Puedes empezar haciendo series de 2 minutos, con descanso de 2 minutos entre ellas, así 5-10 repeticiones.
Como ves, es muy fácil añadir algo de intensidad cuando salimos a correr. Yo os recomiendo, al menos, una vez a la semana, hacer uno de estos tipos de entrenamiento. Ayuda a mejorar nuestra velocidad de carrera y a no aburrirnos de salir siempre a hacer lo mismo.